Cuando estudias te esfuerzas y dedicas una notable cantidad de tiempo para que la información te entre en la cabeza, pero recordar fácilmente todo lo que estudias sin tener que repetir y repasar mil veces no es tan sencillo. 

Te esfuerzas para recordar cada detalle del libro, pero no tener una buena estrategia para conseguirlo, los resultados no se equiparan al esfuerzo dedicado. Acabas sintiendo que no ha valido la pena y empiezas a pensar que no estás hecho para algunas asignaturas o que no eres capaz de conseguirlo. 

Ahí es donde mueren las ganas de estudiar. 

Cómo estudiar y recordarlo todo

Todos los estudiantes han pensado al menos una vez en su vida “qué rollo estudiar”

A nadie le gusta tener que perder horas de tiempo estudiando si después cuando tienes que volver a repasarlo antes del examen se te ha olvidado todo y acabas sacando mala nota. 

Sigues leyendo y repitiendo, a ver si te acuerdas. 

Y si sigues sin acordarte, de nuevo lo lees y lo repites. 

Einstein decía que “la definición de locura es repetir siempre las mismas acciones esperando obtener un resultado diferente”

En el sistema educativo se enfocan mucho en el qué enseñar pero no en cómo después tendrás que estudiar y recordar todo el contenido. 

La ciencia constantemente nos enseña nuevas estrategias para recordar la información, hoy quiero enseñarte un gráfico que te ayudará a entender cómo cambiar tu forma de aprender y por qué el método que te han obligado a usar es completamente ineficaz. 

No digo que amarás el estudio pero al menos no lo odiarás. 

Este es el cono del aprendizaje de Dale

Edgar Dale era un profesor americano famoso por sus estudio y su contribución a la ciencia sobre el aprendizaje y la educación. 

Dale demostró que la experiencia influye notablemente sobre la memoria, cuanto más nuevas, curiosas, raras y cargadas de emociones son, será más fácil recordarlas. 

Y no solo eso, Dale también estudió la duración del recuerdo sobre la base de la experiencia, de este análisis surgió su famoso cono: 

Como ves existen diferentes formas para adquirir información, las más eficaces son las que se encuentran en la base, en el cono queda demostrado que el método que usas más a menudo, leer y repetir, es también el menos funcional. 

A la izquierda de la pirámide puedes encontrar otra división interesante, el aprendizaje puede ser: 

Pasivo: en esta categoría entran la lectura, escuchar grabaciones de voz, ver una película e ir a clase. 

Si tu método de estudio actual se basa exclusivamente en este tipo de actividades es muy difícil que consigas recordar todo lo que tienes que saber.

Activo: consigues aprender de verdad cuando te pones a estudiar, cuando hablas en público o con un grupo de personas, y sobretodo cuando pones en práctica las técnicas que enseñamos en el curso. 

Cualquier técnica eficaz está basada en el aprendizaje activo. 

Si cuando coges los apuntes de la semana pasada no entiendes nada de lo que hay escrito tienes que seguir leyendo si quieres una solución a tu problema. 

La estrategia para recordar todo lo que estudias fácilmente. 

La clave para conseguir recordar todo lo que estudias en poco tiempo es hacer activa cada fase del aprendizaje. 

Hay cuatro formas de adquirir información: 

  1. Lectura 
  2. Escuchar
  3. Ir a clase
  4. Estudiar en casa (apuntes)

Activémoslas.

Activa la fase de lectura. 

Como has visto, tiendes a olvidar el 90% de lo que lees, a menos que … no cambies tu forma de leer.

¿Cómo? Aplicando los principios de lectura rápida. 

El principio básico de la lectura rápida es leer activamente y enfocado. Coge un párrafo de un libro que estás estudiando y léelo como lo harías normalmente, pero calculando el tiempo.

Ahora elimina cualquier distracción (ruidos externos, notificaciones…) y vuelve a leer el mismo texto con el objetivo de ir lo más rápido posible.

(¡Hazlo de verdad!)

¿Has notado la diferencia? Seguro has superado el tiempo de lectura anterior, pero lo más importante es que te concentrarste más.

Esta es la verdadera gran ventaja de la lectura rápida: en menos tiempo hacerte absorber más información, siempre y cuando no te distraigas.

Activa la fase de escucha.

Si vas a la universidad normalmente acabas grabando lo que dice el profesor. 

Es una pena que después tengas que pasar el doble del tiempo que ya has perdido en clase para volver a escuchar la clase.

Escuchar es un acto pasivo y es fácil distraerse, para activarlo te revelo un pequeño truco que te ayudará a almacenar instantáneamente la mayor cantidad de información posible. Tienes que anticiparte a lo que dirá el profesor.  

Esto significa que, en lugar de escuchar pasivamente lo que dice, pregúntate cómo puede desarrollarse su discurso o cuál es el objetivo de lo que le está explicando.

Estando activamente implicado con lo que escuchas evitas el riesgo de distraerte.

Activa las horas en clase

Son muy pocos los profesores consiguen captar la atención de todos sus alumnos. Pero eso no significa que no puedas sacarle partido al tiempo que pasas en casa. Hay una forma para recordar todo lo que ves y escuchas en clase: 

Hazte preguntas sobre lo que estás escuchando y luego pregúntale al profesor o escribe lo que te ha respondido y lo que has aprendido en una hoja, así mantendrás activa tu concentración.

También ayuda tomar apuntes de manera diferente.

Durante las clases tomar apuntes también puede desconcentrarte porque escribes lo que escuchas sin siquiera pensar en el significado de lo que estás haciendo.

Una buena solución a este problema es aprender a usar mapas mentales porque para crearlos tienes que tener una mente reactiva y despierta.

Con estas estrategias no corres el riesgo de quedarte dormido y mantenerte activo.

Activa el estudio en casa

El punto fuerte del cono de Dale reside en los dos bloques de la base.

“Después de 2 semanas, puedes recordar el 70% de lo que dices y el 90% de lo que dices y haces”.

Por esta razón tienes que conseguir hacer “tuyo” el tema que estás estudiando.

Esto significa reelaborar la información que aprendes usando el razonamiento (y no repitiendo lo que está escrito en el libro).

Solo a través del estudio activo podrás prepararte para un examen rápidamente, entendiendo los conceptos clave.

Con las técnicas de memoria podrás memorizar detalles y palabras clave durante períodos que van más allá de 2 semanas.

Si aún no aplica estos principios y te has dado cuenta de que estudiar como una pesadilla que te obliga a renunciar a lo que te gusta y no  te sientes tan satisfecho como te gustaría…

Aprende a leer, estudiar y tomar apuntes estratégicamente.

Acostúmbrate a pensar inteligentemente.

Te espero en el Curso Genius.