Con el pasar del tiempo y las novedades que van apareciendo en nuestro día a día muchas de las costumbres y tradiciones que teníamos se han ido perdiendo, también fruto de un mundo globalizado que nos regala la oportunidad de conocer costumbres de otras culturas y decidir si hacerlas propias.

Pero una de ellas continúa siendo parte de nuestro repertorio infalible de cada año, y es Navidad. No obstante se haya convertido en un periodo más que deseado por las esperadas vacaciones, los regalos y el marketing que hay detrás de estas fechas, lo cierto es que durante la Navidad hay una atmósfera especial.

Paseando por las calles, si te paras un momento a mirar a tu alrededor, puedes ver familias que salen de compras juntas, personas que corren de un lado al otro buscando el regalo perfecto, porque en realidad con un regalo buscamos una manera para demostrar en ese día lo importante que son las personas que nos rodean.

Detrás de todo regalo hay una magia especial, hay tiempo dedicado a pensar en algo que pueda hacer brillar los ojos de otra persona, que le haga sacar una sonrisa y le recuerde que sin importar lo que pase, la sonrisa no puede faltar.

Es curioso, pero cuando regalamos algo a alguien, nos estamos haciendo un regalo aún más grande a nosotros mismos porque no hay nada más increíble que sentir que has contribuido a la felicidad de otra persona, aunque solo sea por una noche.

Durante estos días nos enfocamos más en hacer vivir a los demás buenas emociones, en todo lo que tenemos y en sentirnos agradecidos por poder pasar estos días en compañía de las personas que son importantes para nosotros.

El verdadero y gran regalo de estos días es poder dedicar tiempo y emociones positivas a los demás, compartir, disfrutar y recordarnos que lo que de verdad cuenta no son tanto las cosas que recibimos sino lo que damos.

El tiempo es el único recurso que no podemos recuperar, por ello es también el más preciado. Todo el mundo quiere más tiempo, pero la mayoría no sabe exactamente cómo aprovecharlo, en qué utilizarlo, para qué actividades dedicarlo. Cuando nos falta, nos estresamos y cuando nos sobra, nos aburrimos.

Lo cierto es que para ser nuestro recurso más importante a veces nos crea un poco de problemas y confusión. 

Lo mismo ocurre en estas fechas donde hay demasiadas cosas que hacer y poco tiempo, y entre todas las tareas nos olvidamos del verdadero sentido por el que seguimos celebrando estas fiestas juntos.

Por ese motivo estamos enamorados de lo que hacemos, porque gracias a nuestro método podemos regalarle tiempo a las personas y ayudarles a gestionarlo siendo conscientes de sus propias prioridades.

Cuando te encuentras a mitad de las vacaciones con el temario sin terminar, miles de apuntes por leer y esquemas que aprenderte, y te sientes agobiado porque te das cuenta que necesitarías encerrarte todo el día en la habitación para conseguir estudiarlo todo y te arrepientes de no haber empezado antes y haberlo dejado todo para las vacaciones pensando que ahora sí tendrías el tiempo suficiente para estudiar, te estás perdiendo el verdadero sentido de las vacaciones de Navidad.

De hecho, te lo estás perdiendo todo.

No es este el momento de preparar los exámenes ni de estudiar, es el momento de conectarte con los demás y dedicarte a lo que te gusta. 

Entiendo que si no tienes un método que te permita recordar lo que habías estudiado en septiembre es imposible que dejes los libros de lado, pero esa también es una elección, y puedes cambiarlo.

Existe un método que te permite recordarlo todo a distancia del tiempo para que no tengas que estar estudiando en diciembre y llegar a los finales con la tranquilidad de saberlo todo, y todo ello  sin tener que repetir, sin releer, sin esquemas y sin estrés.

Podrías estudiar solo 2 horas al día y conseguir mejores resultados de los que consigues ahora estudiando 8, y enfocarte durante las otras veintidós horas del día en vivirte de verdad estas vacaciones.

Todo esto es posible, y ya son más de mil las personas que cada año se suman a esta revolución del estudio y transforman sus resultados y sobretodo, han empezado a disfrutar de su vida y de su tiempo. 

Porque seamos sinceros, la carrera es importante, pero imagina si éstas fueran tus últimas navidades o las de alguna de las personas que quieres, estoy seguro que no querrías malgastar las horas más importantes de tu año estresado con los libros porque esa es la única manera que conoces para aprobar los exámenes de enero.

Estas Navidades regala parte de tu tiempo y emociones positivas para quienes son importantes para ti, porque esos son los resultados que de verdad marcan la diferencia en la calidad de tu vida.

De parte de todo el equipo de Curso Genius os deseamos unas felices fiestas repletas de grandes emociones e historias que contar.