Cuando llegan los exámenes hay dos tipos de estudiantes: los que odian cada segundo que pasan estudiando y los que no tienen ni un segundo para respirar entre una página y otra.

Muchos pasan de ser un estudiante feliz a un estudiante estresado y agobiado que no ve la luz del sol durante dos meses. 

¿Por qué cada año se repite lo mismo?

¿Cómo es posible que graduarse y tener el trabajo de tus sueños tenga que ser tan estresante?

La respuesta la encontramos en un estudio de la profesora de psicología de la Universidad “Carnegie Mellon”, Dra. Patricia A. Carpenter:

Si tu método de estudio no está adaptado a las características únicas e individuales de tu cerebro, recordar lo que estudias será difícil y agotador. 

Si no consigues recordar los temas que necesitas saber para el examen tienes dos opciones : 

  1. Cerrar los libros, poner Netflix y no pensar en el examen y en que si te queda ahora tendrás que volver a estudiarlo para la siguiente convocatoria. 
  2. Te clavas a la silla durante días enteros y estudias.

Honestamente, ninguna de las dos es una gran opción.

Aunque estés decidido a hacerlo la fatiga y el aburrimiento llegará y acabarás estresándote otra vez. Da igual si estás muy motivado, antes o después, sin tener un método que se adapte a tus características, el estrés llegará.

Cuando no estudias de la manera correcta, graduarte rápidamente y sin estrés es imposible.

Entonces, ¿cómo es que muchos de tus compañeros consiguen aprobar los exámenes sin pasarse la vida en los libros?

En pocas palabras, con el tiempo han desarrollado algunas pequeñas estrategias que les permiten estudiar mejor que el estudiante promedio.

Sin embargo, es probable que ellos también puedan reducir aún más el tiempo que pasan en los libros y sacar matrícula si supieran aprovechar al máximo las características únicas de su mente.

Estudiamos de la misma manera hoy en día de como aprendimos a hacerlo en la escuela primaria, igual a todos los demás.

¿Te acuerdas cuando tuviste que memorizar un poema? ¿Cómo te dijo la profesora que lo hicieras?

Lo típico es tener mucha fuerza de voluntad para repetirlo varias veces hasta que te lo aprendías.

Después se refina un poco con los resúmenes, reescribiendo todo lo que hay en el libro, subrayar con colores… 

Algunas personas, por ejemplo, recuerdan mejor a través de imágenes.

Otros prefieren los sonidos.

Otros necesitan entender cada concepto a fondo para recordarlo.

El punto es que tu cerebro NO es el mismo que el de tu compañero de clase, por eso tenéis que usar un método diferente.

Cuando no estudias como necesita tu cerebro, te cuesta recordar cosas y eso hace que tu nivel de estrés aumente.

Si te hubieran enseñado desde pequeño cómo estudiar usando las características de tu memoria, hoy estudiar sería un hobbie. 

El problema del sistema educativo es que estudiando así llega un momento que empiezas a dudar de lo que eres capaz de hacer, miras a tus compañeros y piensas “algunos tienen buena memoria y otros mala memoria”

Pero la verdad es que tu capacidad de memorización es tan buena como la de tu compañero que siempre saca 10. 

La única diferencia es que probablemente tuvo la suerte de que esos métodos de estudio que le enseñaron eran compatibles con la forma en que elaboraba y mantenía la información en su mente.

Por supuesto, la motivación y la disciplina también juegan un papel importante. Pero también hay que decir que es fácil estar “motivado” cuando solo leer el libro es suficiente para recordarlo.

Tienes que descubrir cómo se hace para llegar a ser el que solo necesita leer el libro una vez para aprobar el examen.

La solución NO es estudiar más, es tener un método de estudio que sea efectivo para tu y para las características únicas de tu cerebro.

La investigación de la Universidad de Florida ha demostrado que, en promedio, 7 de cada 10 estudiantes estadounidenses han asistido al menos a un curso para desarrollar su propio método de estudio. Curso que, la mayoría de las veces, es financiado directamente por la universidad.

¿Podrían hacerlo también aquí en España?

Seguramente evitarías cientos de horas de estudio y mucho, mucho estrés.

Pero desafortunadamente, este no es el caso.

En España, además de los instructores Curso Genius, NADIE puede enseñarte un método de estudio personalizado.

De hecho, no es coincidencia que Curso Genius sea la única compañía española que haya ayudado a unos 50.000 estudiantes universitarios en los últimos años. Estudiantes que después del curso han sacado matrículas e increíbles resultados, sin perder la cabeza en los libros y sin renunciar a salir y divertirse.

Solo cuando usas un método de estudio personalizado puedes obtener este tipo de resultados.

Las opciones son 2: 

Puedes aprender a vivir con el estrés que crece cada vez que te preparas para un examen … o decides poner fin de una vez por todas a esta situación cada vez que llegan los exámenes.

Cuando aprendes a estudiar “como le gusta a tu cerebro”, estudiar se convierte en un placer.

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